Los seguros marítimos tienen por objeto indemnizar al asegurado respecto de la pérdida o daño que pueda sufrir la cosa asegurada por los riesgos que implica una aventura marítima, fluvial, lacustre o canales interiores, por el cual una parte se compromete a indemnizar a otra por la pérdida que pudiera ocurrirle a un buque o carga de un puerto a otro en un tiempo cierto.